martes, 9 de febrero de 2010

Y es que te quiero y quiero estar contigo...

"Me siento a tu vera
y siento que vuela,
lo siento de veras.
Ahora tenerte de cerca
me he dado cuenta que te he perdido,
que ya no cuentas conmigo.

(...)

Si en tus ojos yo me miro,
si las palabras de tu boca adivino
¿por qué no estar contigo?
Siento sentirme tu amigo,
quiero dejarlo estar
me duele pensar
lo que pudo haber sido.

Hoy daría lo que fuera
por tenerte a mi lado,
por seguirte siempre
si tú quisieras."

(Efecto Mariposa, "Si tú quisieras").


Tengo que remontarme a finales del pasado mes de octubre para poder continuar con lo último que escribí hace ya casi tres meses...

El día que estuve de boda, una vez más en que nos estuvimos mandando mil sms para contarnos cualquier tontería que nos pasara en cualquier momento... esa noche fue la que una amiga te recordó lo complicado de la situación por el hecho de que estuviera enamorado de ti, que todo eso te hacía pensar mucho, decías que no sabías cuánta influencia podrías tener en mí porque no querías tener más de la precisa, pero ella te aclaró diciéndote que sí que la tenías (menudo secreto a estas alturas...).

Era la historia de siempre, tú dabas el derecho a opinar a alguien sobre esta relación de amistad que habíamos conseguido tener a pesar de todo y, si esa persona creía que sabía tanto como para poder hacerlo, te recordaba que las cosas no eran como tú pensabas... que yo no iba a desenamorarme de ti así, que no estaba bien que nos trajéramos tantas tonterías siempre y que fuéramos especiales el uno para el otro por nuestra amistad tan fuerte... no estaba bien porque había algo muy importante, a pesar de todo, a pesar incluso de la amistad: yo seguía enamoradísimo de ti y eso nunca cambiaría. Me dices que no quieres hacerme daño y yo te repito una y mil veces (un día más) que no eres sólo la chica de la que pueda estar enamorado, que hay cosas más importantes y que no quiero perder como era la amistad que habíamos conseguido a pesar de todo.

Por supuesto que me ponía triste recordar que sólo podría ser un amigo para ti, me dolía pensar que algo que podría convertirse en la historia de amor más bonita que jamás pudiera escribirse no fuera posible por alguna razón que fuera el miedo a perdernos y estropear nuestra amistad "irrompible", tu pasado y tu presente que seguían siendo un problema para ti a veces... cualquier razón que pudiera existir la consideraba como algo superable con la fuerza de este amor, simplemente porque nos queríamos ambos y de muchas maneras, aunque tú no estuvieras enamorada de mí. Si podíamos darnos cuenta de mil cosas del otro simplemente hablando por el msn, si a veces podíamos terminar la frase del otro o predecir lo que iba a decir o hacer... siempre me pareció bonito todo y nunca quise ser un problema para ti y, por eso, siempre he hecho por ti todo lo que he podido y me has dejado, por eso nunca he dejado de pensar en ti y, por eso, tampoco logro recordar el día en que me empecé a olvidarme de mí mismo...


Pero bueno, como nadie podrá saber nunca cuántas cosas nos han pasado, en cuántas hemos pensado o hemos podido sentir en cada momento... por eso mismo siempre consideré que ninguna opinión de nadie era lo suficientemente buena, pues no eran conscientes de cuánto éramos el uno para el otro. También es verdad que tú y yo no veíamos las cosas con los mismos ojos.

Al día siguiente, más por rabia e impotenciaantes estas situaciones que por realmente obtener una respuesta, le pregunté a nuestra amiga por qué tenía que venirte con esas cosas de nuevo. Ella no pensaba que tú me contaras hasta esas cosas porque, la verdad, no es normal que tú me contaras que te rayaba eso que habías hablado con ella pocos minutos después de haberlo hecho, al llegar a tu casa contarme lo que te preocupaba. Bueno, la cosa es que nuestra amiga se ve metida en algo dentro de lo cual no quiere verse o, simplemente, prueba lo que es estar en medio de este tipo de cosas sabiendo que, posiblemente, ella sería la que vería yo como "la mala" de todo esto. Pero no es cuestión de buenos ni malos, es simplemente ser objetivo con la situación de ambos y con la que compartimos, y eso es imposible de hacerlo. Ya he dicho muchas veces aquí y ati misma que es muy complicado, si no imposible, terminar encontrando una solución diplomática que no terminara haciéndonos daño a los dos o, al menos a ti (que es lo que siempre preferí al fin y al cabo).
Vuelvo a leer ahora todos esos mensajes y no es agradable, sí es verdad que lo siento todo lejano, pero ha sido mi vida durante años, ha sido mi vida el vivir por y para ti... me hace daño cuando al día siguiente me dices una vez más que estás harta de historias, que la solución a todo esto no es que yo me intente alejar o desenamorar de ti sino que te vea con otros ojos y que no vaya contando por ahi lo enamorado que estoy de ti porque luego te comen la olla a ti diciéndote que lo mejor es que cortes esta amistad, me dices que soy un egoísta contigo, que hago que la gente se ponga en contra tuya porque, a los ojos de todos, tú eres la cabrona que juega conmigo y yo sólo soy el pobre enamorado. Me hace daño que creas que no me importa nada de eso y que me hables como si fuera idiota utilizando ironías...

El día se hace largo hasta que, como otras veces, todo eto se pasa cuando empiezas con tus locuras, me empiezas a hablar de tus clases de baile y empezamos a reir y a decirnos tonterías, y parece mentira que hacía unos minutos estaba llorando por el camino de la Facultad al piso mientras leía las cosas que me estabas diciendo. Me mandas un último sms ya a la una y media de la mañana diciéndome que te desconectas del msn ya, me despiertas porque me quedé dormido oyendo la radio pues, de todas formas, desde que te fuiste a vivir a la ciudad, nunca lo apagué por las noches al irme a dormir.

No me importa dormirme hasta tarde si es así... tampoco me pesa levantarme habiendo dormido poco y estar pensando en todo lo que dió de sí el día... no me importa porque despierto de la cama y decido sonreir porque, una vez más, parece que las cosas vuelven a la "normalidad". Si te despierto mientras voy camino de clase, me respondes que tú prefieres quedarte acostada, que estudiarás más tarde porque hace mucho frío... y me dices que soy un prigao.

A la tarde siguiente encuentro una nueva razón para alegrarme cuando veo que al fin encuentras algo que te gusta, con lo que disfrutas y que te aporta tantas cosas como es esa academia de baile. Me sé especial porque, nada más salir, me dices cómo te fueron las clases y que, al final, te quedas en un grupo más avanzado que era donde querías... Hablamos de cómo fueron nuestras tardes y te digo a la hora de cenar que no salgo esa noche, me quedo en casita viendo "Algo pasa con Mary", que la traía en el pen. Sé que tú no vas a salir y te digo que te vengas a verla conmigo pero me dices que estás muy cansada. Ya sabía que me ibas a contestar eso pero, me dijiste hacía unos días que querías ver esa película (por eso me la llevé), así que me visto rápido y te digo que te la voy a llevar a tu casa para que la veas también esa noche si quieres... y te la llevo, por supuesto.

Cuando llego a tu puerta te digo que prefiero no subir y tú me respondes que me esperas en la escalera, que has salido con el portátil, así que subo para que te puedas guardar eso y volverme para mi piso porque estoy cansado (esa misma tarde estuve con la amiga que nombré antes, estuvimos toda la tarde hablando porque vino a la ciudad a recoger un regalo para otro amigo). Lógicamente, lo cansado se me quita con sólo verte, podría quedarme sentado contigo en la escalera toda la vida si tú quisieras.

Cuando te conectas con el portátil ves un nuevo mensaje de tu ex, lo lees y yo también leo algo hasta que decido pasar porque tampoco prefiero hacerlo. Lo borras, te alteras y hablamos un ratito de nuestras cosas, empiezas a hablarme que esos días volviste a hablar con un amigo que estuvo enamorado de ti hacía unos años y que, al parecer, lo ha dejado con su novia hacer días. Recuerdo entonces y empiezo a entender por qué esa misma tarde, mientras estaba hablando con nuestra amiga, al nombrarle por casualidad precisamente a ese chico le cambia el gesto y dice que no me va a contar nada, simplemente que tú vuelves a hablar últimamente mucho con él de nuevo.

Del enésimo sueño a tu lado mientras estamos sentados en tu escalera me voy despertando poco a poco y, mientras, me voy dando cuenta de que cada momento que paso allí me estoy repitiendo lo poco de loco que tengo al haber ido allí y lo mucho de tonto, por soñar, por estar enamorado... a pesar de todo soy tu amigo, por lo que empiezas a contarme lo que, hasta entonces, creo que sólo sabe esa amiga nuestra. No es un rato agradable porque cabeza y corazón me repiten lo tonto que se puede llegar a ser por amor. Mientras te dejo finalmente el pen para que te pases la película al portátil, abres el msn y empiezas a hablar con otra amiga, le cuentas que empezaste a hablar de nuevo con este chico y escribes cosas sobre él mientras yo estoy a tu lado leyéndolo todo, y tú lo sabes porque sigues hablando conmigo también sobre lo que te va diciendo esta amiga. Deseo que todo ese momento pase lo antes posible... pero te veo sonreir como pocas veces en estos meses y, seguramente, sea las ganas de sonreir las que te impiden ver la amargura de la forzada sonrisa que te devuelvo a pesar de todo... Parece ser que el día que tanto dije en que te vería sonreir de verdad, aunque fuera con otro se acerca, no sé cómo será el momento en que te vea ni cuál será el sentimiento que experimentaré... me alegraba por ti de todos modos, pero ahora llegaba el momento de saber si realmente yo también podría soportar todo eso y cómo lograría hacerlo...

...estamos en la madrudaga del 29 al 30 de octubre.


(He intentado emplicar mejor lo que describí en la última actualización del pasado día 14 de noviembre. En cualquier caso, no está terminado pero, cosas de poco tiempo que tengo y del muchísimo que termino siempre dedicándole a estas cosas, seguramente tarde hasta el fin de semana para volver a actualizar y seguir contando).
Muchas gracias :)

2 comentarios:

  1. Ser el mejor amigo de la persona a la que quieres debe ser horrible. Y respecto a si llega un otro... No sé cómo puede ser eso, quizá sí que puedas ser feliz con su felicidad, pero yo creo que el amor es egoísta y no le importa que ella sea feliz si no es contigo.
    Un abrazo

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  2. Tienes toda la razón, Carlos... la llegada de "otra persona" siempre es algo que te hace sufrir muchísimo, la sensación de "felicidad" que puedes experimentar viendo cómo es feliz la persona a la que amas, aunque sea siendo con otra persona es muy desagradable, no creo que se le pueda llamar felicidad a ese sentimiento. El amor no es egoista, simplemente es así, es duro vivir con ese miedo siempre, con ver que el día en que puede llegar ese alguien y apartar de ti a la persona que más quieres y que tú sólo podrás apoyarle porque, de lo contrario, le estarías fallando... no es fácil vivir desempeñando esa función de "mejor amigo" de la persona de quien estás enamorado. terminas siempre sufriendo.

    Muchas gracias y un saludo! ;)

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